Archive for the Carapachay Category

Charla sobre Mozilla en Sanca

Posted in Carapachay, charlas, Sanca, software libre on 17 junio 2008 by riverplatense


El pasado jueves 12 se realizó en la Escuela de Oficios San Cayetano una charla sobre Mozilla dictada por Guillermo Movia, capo de Mozilla Argentina. La concurrencia fue notable, y siguió con entusiasmo e interés lo que Guille nos explicaba, acerca de la comunidad Mozilla en la Argentina y de Firefox en particular.
Admiramos y valoramos la actitud de Guillermo, de venir a compartir con nosotros una tarde en comunidad. Y le agradecemos profundamente en nombre de todos los componentes de la comunidad educativa.

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Visita de María Elena Casañas a Escuela San Cayetano

Posted in actualidad, Carapachay, charlas, Sanca, software libre on 29 mayo 2008 by riverplatense

El pasado martes, en la Escuela de Oficios San Cayetano, recibimos la cordial visita de María Elena Casañas. Con su acostumbrada simpatía y cordialidad, con el valor agregado de su conocimiento técnico e histórico en lo que al software libre se refiere.
María Elena nos regaló una jornada más que agradable, donde escuchamos dos charlas, cuyas presentaciones pueden descargar desde acá y desde acá.
La primera versó acerca de las particularidades del software libre y la segunda se centró en el “Cómo migrar?” Nuestra sala de computación estuvo completa en su totalidad, con la presencia de estudiantes de los cursos de Programador de PC; los dos de Operador de PC, los muchachos de Reparación y Armado de Computadoras y algunos invitados, como Federico de San José Obrero, Bea de FVL, Marcela, Paola, etc. Todos los asistentes escucharon con gran atención las charlas y manifestaron su agradecimiento a la oradora y visitante. Para nosotros, como comunidad educativa, fue una de esas jornadas que marcan la historia de una institución y se recuerdan por mucho tiempo.
Gracias María Elena, la Escuela de Oficios San Cayetano es tu casa!

Charla de MEC

Primera evaluación del curso de programación

Posted in Carapachay, educación, python, Sanca, software libre on 11 mayo 2008 by riverplatense


El pasado jueves, tuvimos la primer evaluación del Curso de Introducción a la Programación usando Python y Software Libre que estamos dicatando en la Escuela de Oficios San Cayetano

Sinceramente quedé muy emocionado por los resultados. La evaluación consistía en hacer un juego de pase inglés, donde había que tirar los dados y si se saca 7 u 11 se gana la partida. Con 2, 3 o 12 se pierde la misma y si se saca otro número hay que seguir tirando hasta repetir el número antes que sacar 7.

Los programas resultantes los pueden encontrar a continuación:

Quiero felicitar públicamente a los estudiantes que han hecho trabajos de muy buen nivel, máxime teniendo en cuenta que hace dos meses no sabían lo que era programar y muchos hace un año no sabían lo que era un sistema operativo.

Felicitaciones:

Haciendo clic en cada nombre podemos bajar los ejercicios:

  • Yésica y Maximiliano

El curso de Python está funcionando!!

Posted in Carapachay, educación, Sanca, software libre on 9 abril 2008 by riverplatense

Al fin lo conseguimos, luego de prepararlo durante dos años, el pasado lunes 10 de marzo pudimos abrir las puertas del nuevo curso de introducción a la programación de computadoras.
Este curso nació como respuesta a la demanda de alumnos que luego de pasar por los cursos de “Operador de PC” y/o “Reparación y armado de computadoras”; quedaban con ganas de más, con la llama prendida, y es por eso que nos pidieron una instancia superadora en su aprendizaje dentro de la familia de oficios informática.
El curso de programador de computadoras, entonces, se dicta en la Escuela de Oficios San Cayetano, dependiendo del Centro de Formación Profesonal N° 401 de Vicente López. Se otorgan títulos oficiales. El horario de las clases es de lunes a jueves de 8:30 a 11:30 y con una duración de un año lectivo.
Siguiendo nuestra política, en las clases se usa exclusivamente software libre, disponiendo en la actualidad de 13 máquinas para el uso de los estudiantes. La plataforma utilizada es Ubuntu Linux Gutsy 7.10. Siete máquinas son standalone y 5 son clientes delgados con un servidor Dell Poweredge SC 440 que adquirimos recientemente gracias al programa oficial “Alternativas educativas”.
El lenguaje elegido es Python tomando en cuenta las siguientes características:

# Tiene una licencia libre compatible con la GPL.
# Es multiplataforma
# Es ideal para el aprendizaje, debido a su sintaxis elegante y precisa
# Es moderno
# Es versátil, sirve tanto para aplicaciones de consola, GUI o Web
# Tiene una comunidad en Argentina donde poder consultar y aprender. (PyAR)
# Es fácil de aprender y es divertido hacerlo!

Como material didáctico se usa el libro “Como pensar como un programador usando Python” de licencia también libre.

Hasta la fecha, hemos hecho 37 ejercicios, a saber:

Con diagrama de flujo:

#1 Ingresar dos números, sumarlos e indicar si el resultado es mayor a 10
#2 Ingresar dos números, si la suma es mayor a 20 indicar “Supera los 20” y si no “No llega”
#3 Ingresar un número e indicar si es par
#4 Ingresar un número, Si es mayor que cien devolver “mayor”, si es menor “menor” y si es igual a cien, devolver “cien”
#5 Ingresar dos números e indicar la media aritmética
#6 Ingresar dos números, si la suma es mayor a 50, sacar el promedio, sino devolver “te quedaste corto”

Ya desde aquí en adelante con Python:

#7 El clásico “Hola Mundo”
#8 Devolver la suma de 8 + 7
#9 Pedir dos números, sumarlos y mostrar el resultado
#10 Pedir dos números y sacar el promedio
#11 Pedir una medida en pulgadas y devolver la equivalencia en milímetros.
#12 Pasar una temperatura de °C a °F
#13 Pasar una temperatura de °F a °C
#14 Preguntar nombre y edad de una persona y luego saludar usando un mensaje amistoso
#15 Pedir una frase y un número “N” y devolver la frase repetida N veces
#16 Pedir un número entero y dividirlo por dos. Observar que pasa si el número es impar
#17 Suponer un colegio con 3 materias, pedir el nombre del estudiante y la nota en cada una de las matericas. Sacar el promedio y decidir si aprobó o no el año según el criterio de que el promedio deberá ser mayor a siete.
#18 Pedir la cantidad de días de un mes, si es 28 devolver “febrero”
#19 Pedir el color de estado de un semáforo y devolver “pare”, “cuidado” o “siga” seg{un corresponda
#20 Pedir el nombre, el jornal y la cantidad de días de un obrero. Calcular el sueldo y devolver “Pedir aumento”, “Estás bien”, o “Prestame unos pesos” dependiendo si gana menos, igual o más que mil pesos
#21 Ingresar un número, si es mayor que cien, restarle siete y devolver el resultado. Si es menor a cien, multiplicarlo por cien. Si el resultado obtenido es mayor a mil devolver “Al fin”. Si no lo es, devolver “Me doy”
#22 Pedir el ingreso de una palabra. Si tiene menos de seis letras devolver la palabra dos veces. Si tiene más de seis letras devolver “nombre aceptado”
#23 Pedir una cadena. Si la palabra es “Flor” terminar. Si es otra verificar si tiene más de cuatro caracteres. Si es verdadero mostrar la palabra y la cantidad de caracteres.
#24 Imprimir los números del 1 al 10
#25 Pedir un número de inicio, uno de llegada y el salto. Devolver la secuencia correspondiente.
#26 Pedir dos números a y b. Devolver la suma de a + (a+1) + (a+2) +…..+ b
#27 Pedir un número y calcular su factorial
#28 Pedir un número y listar todos los enteros desde 1 al número dado
#29 Preguntar cuántos números se van a ingresar. Pedir esos números y calcular su suma
#30 Pedir una palabra, imprimir todos los caracteres de esa cadena separados por un guión
#31 Pedir una cadena y calcular la cantidad de “a” en ella.
#32 Pedir una cadena y una letra. Contar la cantidad de veces que esa letra aparece en la cadena
#33 Ingresar una cadena. Contar la cantidad de letras y la cantidad de palabras
#34 Ingresar una cadena. Contar la cantidad de vocales que contiene
#35 Ingresar una cadena. Contar la cantidad de vocales y la cantidad de ellas discriminada por letra.
#36 Pedir números por teclado. Cuando ese ingreso sea “0”, mostrar la suma de todos los ingresados.
#37 Pedir un número por teclado. Si el número es distinto de cero, sacar el cuadrado de ese número. Si es cero, despedirse y terminar.

Por suerte el curso tiene veinte entusiasmados estudiantes de ambos sexos. Diez varones y diez mujeres. Las edades van desde 17 a 66 años. Ninguno de ellos había programado antes y muchos de ellos inclusive, no habían usado siquiera una máquina hasta principios de 2007. Hicieron el curso de operador en ese año y ahora siguen con el curso de programador.
Lo mejor de esta historia es que todo lo han hecho con software libre!.
Quisimos mostrar nuestro trabajo para saber vuestra opinión y para que vean que en este rinconcito del mundo estamos estudiando, aprendiendo a programar y dando fuerza a la comunidad Pythonera Argentina con esta nueva experiencia.

Galería de imágenes:

Curso de Python

Los fantasmas de la calle Castelli

Posted in Carapachay, escritos on 28 noviembre 2007 by riverplatense

Venía por Belgrano y doblé a la derecha, justo en el nacimiento de la calle Castelli, allá por el 5200. Larga y eterna, me acomodé en la moto y observé todo el camino por delante.

Pasó corriendo Marcelo, ni me vió. Claro, iba derechito para lo de Adriana, en el intento número mil de levantársela. Allí nomás, detrás de las piedras Mar del Plata, está la casa de mi tío Alberto. Allí iba los domingos a mirar la tele en colores. Ellos me llevaban a todos lados, en épocas de vacas y almas flacas.
Al llegar a la esquina de Carlos Tejedor estaba Pepe. No podía ser, yo estaba leyendo El Gráfico dentro de su peluquería. Claro que tenía ocho o nueve años y aunque no me tocaba cortarme el pelo, Pepe me dejaba leer todas las revistas.
Justo enfrente, en diagonal, pude ver la canchita, antes que hagan los dúplex. Allí el técnico del CASVA me retaba otra vez porque me vió jugando un partido, sabiendo que el sábado teníamos un desafío importante y no podía lastimarme… tenía yo doce años y jugaba como un ángel.
Seguí por Castelli y empecé a oler el perfume que sólo tiene Castelli. En la esquina de Gervasio Méndez, inundada como siempre, el gordo de la estafeta me esperaba para comprarle estampillas de la nueva serie.
Luego, casi llegando a la esquina, me ví yendo al jardín Mafalda, tomando una flor de ceibo y haciendo un pajarito, un tesoro rubí para mi argentinidad básica. Al pasar por Antártida Argentina, estaba Gusti con su Honda flamante, me levantó el pulgar y me dijo, de moto a moto, que era todo verso que había chocado allí y que se había muerto, fue sólo la mejor pirueta de su vida, la que sigue haciendo.
Luego vinieron la casa linda a mano derecha, y la casa de la hija del perfumero, en la cual yo seguía pasando música desde su fiesta de quince y yo jugaba al DJ…
Ya en Saavedra, antes de cruzar, miré a ambos lados. A la derecha estaba la casa en la que viví un par de años maravillosos, amigándome con la vida. Y, qué ironía, a la izquierda estaba la iglesia…
Allí pensaba que se podía cambiar algo de lo malo. Partía de una premisa falsa.
Luego pasé por la puerta del Güemes, y obviamente estaban las chicas más lindas de Carapa revoloteando sus uniformes a cuadros, y yo ahora tenía moto para florearme pero no parecían percibirme.
En la esquina de Posadas nos ví a mi hermana y a mí, en shorcitos y toalla al hombro, con el carnet en la mano, doblando rapidito para ir a la pileta del Drysdale… por la puerta del club pasé rápido porque estaba yo en la puerta, luego de tocar en un festival, la noche en que le tuve que decir a mi amigo el Adry que su viejo se había matado…
Al pasar eché una mirada rápida a la calle Washington, allí también viví un tiempo. Estaba en la puerta la que era la propietaria de la casa que yo alquilaba al fondo, con su figura eternamente joven y sus enormes pechos. Me buscó, como siempre hizo, y huí, como siempre hice.
Saludé en Martín Rodriguez al zapatero Jorge, hincha de Colegiales, y llegando a Drysdale la ví a mi abuela entrando, invariablemente, en la fábrica de pastas de su paisano. Victor aún no tenía su local en el que años después yo arreglaría cosas para ganarme la vida.
Al final, llegando a la estación, esquivando los colectivos siempre mal estacionados, me ví saliendo del caminito que costeaba la vía, con mi bici roja, pasando por la casa de Viviana B. a ver si la cruzaba en algún momento, y pudiera vencer mi silencio.
Norma estaba allí en el quiosco, medio borracha, escapando del tedio, desafiando a la muerte, hasta que perdió.

Doblé a la izquierda rumbo a Independencia. Temblando, sin entender.

Los (malos) escritores, escribimos, en primera instancia, para nosotros mismos.