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un 24 de marzo de 2009…

Posted in actualidad, democracia, dictadura militar, iglesia, política with tags , , , , , on 25 marzo 2009 by riverplatense
Amigos y socios

Amigos y socios

La Iglesia Argentina comunica que los obispos están “muy preocupados por la paz social y el conflicto del campo”. Justo cuando se cumplen 33 años de un golpe militar en el que, casualmente, ellos y el campo fueron partícipes de enorme monta.

Los prelados y su séquito tienen un cinismo solamente comparable a su facultad de estar siempre del lado de los opresores.

Recuerden el célebre “Iglesia, campo y ejército, las tres instituciones que hicieron grande a la Argentina”, según Roulet (?)

Incertidumbre

Posted in actualidad, comunidad, democracia, dictadura militar, ensayos, gobierno, hambre, iglesia, política on 4 junio 2008 by riverplatense

Sólo yo me doy cuenta que “la crisis del campo” es un ensayo de golpe?
Estando juntas la derecha, la oligarquía, la Iglesia, los terratenientes y las corporaciones. Se puede esperar algo bueno? Simplemente llamarán a sus eternos amigos los militares, entusiasmarán a los comerciantes, subirán los precios, se armará quilombo. No aprendemos más. Como decía Galeano en Las Venas Abiertas.
Las/os boludas/os que llaman a las radios o saludan con pulgares en alto a los piqueteros paquetes, son los mismos que puteaban cuando el hambre cortaba las rutas?
Tan falto de valores está el pueblo?.
Cuando la cosa estalle, recuerden bien de qué lado estaban. Y sean consecuentes.
Cobardes, ratas, negreros, fascistas, aborrezco sus conductas.
En un post de octubre pasado vaticiné el resurgimiento del mediopelismo reaccionario. Lamentablemente no me equivoqué. Acá están, nunca se fueron, no quieren estar entre pobres, quieren ser PRO y establecer relaciones carnales con ricos y poderosos.

Todos somos el campo.
Mentira.
Yo no.

24 de marzo (1976 – 2008) Para no olvidar

Posted in actualidad, democracia, dictadura militar, ensayos, hambre, iglesia, política, PRO on 24 marzo 2008 by riverplatense


Mucho se ha escrito sobre la última dictadura militar argentina. Y a pesar de ello, nunca será suficiente. La memoria colectiva es muy frágil. El común de la gente, alegando aquello de “yo no sabía nada” vendió la muerte de sus semejantes al precio de un TV color y un viaje a Miami. Qué significa el no haber sabido nada? Significa que, al igual que en el 95 con la segunda elección de Menem, o en el 99 con la elección de De la Rúa, el pueblo se autoexoneró de la responsabilidad de regir los destinos de la patria. Ya en el ’95 Carlos Menem era un pistolero, un estandarte de la corrupción, un enfermo del poder, un asesino que mediante el hambre y la desatención había condenado a muerte a decenas de miles de pobres. Particularmente he visto (literalmente) morir a gente de hambre. Así que acá tienen al primer testigo de la masacre. Siguiendo con Menem, además había sumido a la educación pública en la peor crisis que se recuerde, condenando a la oscuridad a los jóvenes, que se fueron de la escuela a lugares como la esquina, la birra, la barra, el faso. Lejos de los libros y los verdaderos maestros, estos incentes quedaron a merced de la calle recalando en la delincuencia y el abandono, para luegos ser mostrados como los culpables y los destinatarios de las balas policiales. Menem era todo eso (y mucho más, como por ejemplo el ideólogo de los indultos a los asesinos de la dictadura justamente) y así y todo fue reelecto. El pueblo jamás se hizo cargo de ese error garrafal. De priorizar sus cachivachescos viajes al exterior, sus escandalosos autos o sus chucherías confortables a la justicia social o a la construcción de un verdadero país.
Luego en el ’99, no contento con no reconocer que la heladera con freezer que estaba pagando era más valiosa que sus principios, la mayoría votó a De la Rúa…. Nadie sabía quién era? Nadie había seguido su carrera política? Nunca lo habían escuchado hablar? Pues parece que no porque al poco tiempo empezó el desencanto y las sorpresas: “pero este tipo es un pelotudo!”, “no hace nada de nada”, “parece autista”, “cómo nos engaño!”. No, no los engañó. SIEMPRE fue así, nunca se jugó por nada y desde sus orígenes se asemejó a un autista. Y el pelotudo fue USTED en votarlo sin tener cinco centavos de memoria y/o sentido común para siquiera razonar mínimamente que su voto estaba apagando un incendio con nafta.
Así que con estos dos ejemplos recientes hago cargo a la ciudadanía de no participar de manera protagónica en los avatares de nuestro presente, que es el porvenir de nuestros hijos y los hijos de nuestros compañeros de ruta.
La dictadura que comenzó el 24 de marzo de 1976, se encargó minuciosamente de segar a la bulliciosa y revolucionaria generación de entonces. Con un trabajo (curiosamente) inteligente atacó en varios frentes y con su éxito determinó el estado de coma de nuestro país.
Me atreveré a describir algunos de esos frentes de ataque, lugares claves donde la dictadura puso sus pilotes:

  • Desaparición de personas: Es lo más conocido y lo más excecrable. Con enferma puntillosidad y técnicas neonazis, las fuerzas de “seguridad” persiguieron, secuestraron, torturaron y asesinaron a 30000 hermanos nuestros. Sin la más mínima actitud de conducta humana, con sadismo y fruición, violaron, picanearon, usurparon bebés, a esos bebés les usurparon a su vez la identidad, tiraron personas desde aviones y se infiltraron en grupos de madres para luego identificarlas y entregarlas. Pegaron, ahogaron en mierda, introdujeron ratas en los anos de los detenidos. Esa era la justicia de ellos, que por medio del terror de estado persiguieron y asesinaron a los que luchaban por un mundo mejor, a los que educaban en los barrios, a los que reclamaban razonablemente en las fábricas, a los que no aceptaron el yugo del imperialismo ni el de los patrones del campo o la ciudad. A todos ellos se los llevaron, de noche. A la noche.
  • Desindustrialización: Por medio de una política de dólar barato (que luego Menem volvería a hacer y la gente volvería a caer(?)) el gobierno militar inundó el mercado de baratijas taiwanesas que hicieron que la industria nacional poco menos que muriera. Nadie podía competir con los precios de los productos orientales que venían “subsidiados” por los sueldos de hambre que se pagaban a los manufacturadores. Aquí, los grandes terratenientes, los sostenedores institucionales del golpe, vivían como reyes exportando granos y carnes, por supuesto sin aportar valor agregado a los productos, como siempre se manejó la oligarquía. Las fábricas cerraron, el desempleo aumentó de manera voraz, el mediopelo compraba relojitos digitales y se paseaba grasosamente por Miami o Jureré. La política timoneada por José Alfredo Martínez de Hoz arrancó en el ’76 con u$ 9000 millones de deuda externa y la llevó en el ’82 a u$ 45000. Industria muerta, pymes inexistentes.
  • Cultura “oficial”: Por medio de películas pro golpe, como las de Palito Ortega, donde los militares y los policías eran bebés de pecho que brindaban amor a todos y ni siquiera puteaban, o en la programación de los canales de TV (todos oficiales y estatales en ese entonces) el proceso tuvo, en una época pre internet, el monopolio de la desculturización del pueblo. Como un embrión de lo que luego sería Tinelli para el menemismo, la TV de entonces boludizaba a la gente común con noticieros mentirosos, comedias ligth, humor sofovichizado, cantores seudo patriotas y una catarata de publicidad engañosa, donde siempre se ponía a un gaucho familiero y trabajador como el modelo a seguir y las potencias comunistas extranjeras como el mal a temer.
  • Relación con las instituciones de base: La prensa cobarde y la iglesia colaboracionista fueron dos pilares en los que se sostuvo el proceso. Los diarios y revistas, aportando mentiras y banalidades, columnistas PRO como Neustadt, Grondona y sus pichones, que ensalzaban a los Videla o Galtieri llevándolos a hazañas épicas, igualando sus tristes figuras a una medida alejandrina. Mintiendo y cobrando sobres desde balcarce 50. La iglesia, desde el nuncio vaticano, Pío Laghi, pasando por la cúpula y siguiendo con los cuadros(?) intermedios para llegar a los sacerdotes. Todos ellos colaboraron directa o indirectamente con la dictadura. Desde la acción o la omisión. Pocos curas entre los que se cuentan a Mujica, los palotinos, las monjas francesas, el obispo Angelelli y pocos más, fueron los que se plantaron con valentía cristiana frente al opresor. La mayoría se arrodilló y asesinó también. “el que no está conmigo está en mi contra, el que no junta desparrama” dijo Jesús. y la gran mayoría, en su tibieza estructural, no juntó. Tibios malditos! (lo mismo sucedió en el 2001, con la gente muriendo en la Plaza de Mayo por las balas de la policía y De la Rúa y el mensaje de las puertas de la Catedral cerradas. A ningún cura se le ocurrió juntarse todos como pastores y caminar del brazo por la calle desafiando a la policía? A nadie se le ocurrió dar la vida por el rebaño?)
  • Militarización de la sociedad: Al tener militares como funcionarios en todas las áreas del estado, (obras públicas, deportes, salud, etc) la sociedad toda estaba militarizada. Hasta las plazas y paseos públicos olían a milico. No faltaban tanques y cañones en los parques. Los hospitales se hacían con ese inexistente buen gusto de los castrenses, bloques cúbicos de hormigón y ventanas ojo de buey si el autoritario de turno era marino. Los deportes se usaron como revalorización de la argntinidad, con el emblema del mundial ’78 (que ya estaba adjudicado antes del golpe) en el que se gastaron u$ 900 000 000 (cifra enorme hasta para hoy) en, básicamente, decorar y maquillar un país para que sirviera de cartón pintado a los de afuera vinieran a cubrir el evento. Demostrar, desde su triste mirada, que acá estaba todo en orden, que los argentinos éramos “derechos y humanos”(no había taxi/colectivo/auto de pelotudo que no tuviera esa calco) y que lo que se decía afuera acerca de represión y tortura eran campañas comunistas en contra de nuestro país. Los éxitos del hockey (de nula tradición y arraigo en el país) como los de Vilas, Reutemann, de Vicenzo eran festejados a viva voz, como jubiloso saludo de la sangre argentina a los hijos que la representan.
  • Belicosidad exterior: Evidentemente, los militares cocoritos que se creían césares en el poder no iban a quedarse sin querer jugar a los soldaditos con otros países. El conflicto limítrofe con Chile, que no llegó a encenderse por segundos nomás; sirvió de calentamiento previo a lo que sería otra de las peores cosas que el Proceso nos dejó. La guerra de Malvinas. Es sabido que los colimbas pasaron hambre, maltratos, torturas y que en muchos casos al ser tomados prisioneros fueron mejor tratados que por sus propios camaradas. Los Astiz, expertos en señalar a Madres y Abuelas se rindieron al primer tiro ajeno y sin disparar uno propio. La vergüenza que pasaron, bélicamente hablando, sólo es superada por la increíble nula razón al embarcarse en un proyecto suicida como ese. La participación (otra vez) del mediopelo llenando la Plaza y vitoreando a Galtieri queda como postal de la boludez.

Este somero relevamiento de lo que viví en la dictadura, de lo que aprendí de los sobrevivientes, de lo que me enseñaron los que hoy no caminan junto a nosotros. Vaya este pequeño escrito entonces a la memoria de los soñadores, al ejemplo íntegro de las Madres y las Abuelas, a la enseñanza de no temer y no claudicar.
Y, desde ya, desde mi miseria. Mi odio destilado a los financiadores de la muerte de la Sociedad Rural y la oligarquía toda. A los idiotas del consumismo monetario y Tinelizado. A los adoradores de la muerte. A los menemistas infames. A los que mataron, a los que callaron, a los que mintieron. A la iglesia ayer asesina y hoy cobarde y siempre tibia. A los PRO. A los que no son capaces de luchar por la sonrisa de un niño.

30000 detenidos desaparecidos. Presentes en nuestra lucha. Juicio y castigo a los culpables.
Hoy la calle es nuestra. No nos vencieron. No nos ganaron. Aprendamos de una vez.

Dejad que los niños vengan a mí

Posted in actualidad, ensayos, iglesia on 21 enero 2008 by riverplatense

La dejadez que el verano (y las vacaciones) están provocando en mi pachorriento existir, no tiene comparación. Si bien estoy trabajando mucho en casa y destinando mucho de mi tiempo a arreglar cosas de la casa y casi toda mi humanidad en reparar cuestiones del alma y familiares, esta nota me ha vuelto a llamar a la escritura.
Es tan patético y anacrónico el papel de la iglesia en este momento de la historia que ni da para el chiste o la crítica. Como diría mi viejo ante la presencia de un jugador de escasas condiciones “a ese no lo marqués que se marea solo”.
No recuerdo un papa más inoperante y tan poco participativo de la vida de la humanidad como Benedicto XVI. Volviendo a la tradicional imagen del papa mesiánico, que reina sobre la humanidad y desde su trono en Roma vomita instrucciones morales (que hablan sólo de sexo, jamás se le ocurriría criticar al injusto reparto de la riqueza o a la eterna beligerancia de los EEUU por ejemplo) a el resto de la raza humana, su plebe, su chusma, sus súbditos. Emperifollado (palabra hasta chuscamente graciosa en este contexto) en ropas milenarias, comiendo en vajillas perfectas y viviendo en palacios suntuosos (que dicho sea de paso tienen como base el oro y la plata Americanos que los invasores supieron arrancar y saquear) pregona sandeces que a nadie le importan y obvia llamativamente los males de este mundo.
Si el Concilio Vaticano II puso una luz de esperanza en el reencauzamiento de las actitudes eclesiales volviendo a las iglesias de base y los grupos más pobres y sometidos, el mensaje del nuevo milenio, elegir un líder nazi, ultraconservador y con cero carisma y menos piedad cristiana aún, nos pone otra vez en el plano de la enemistad, y como todo enemigo, hay que combatir, sabiendo que la vida de nuestros hijos, la de los hijos de nuestros hijos, y fundamentalmente la de millones de otros hijos que no son los nuestros pero pertenecen a nuestro corazón por el sólo hecho de ser personas, están amenazados por paidófilos, materialistas, asesinos, corruptos, ladrones, torturadores, manipuladores e hipócritas como el señor de la foto…
Esos muchachitos que están allí… no se sentirán como los primeros indios americanos que llevaron de muestra turística a las cortes europeas? Se acercarán a ese anciano degenerado, autor de varios escritos que ordenan proteger a la iglesia antes que a los abusados por sacerdotes?
Pobrecitos, en qué manos caerán esos niños.