Archive for the River Plate Category

hace 22 años

Posted in actualidad, River Plate with tags , , on 14 diciembre 2008 by riverplatense
River campeón intercontinental

River campeón intercontinental

El 14 de diciembre de 1986, mi viejo me prestó el auto. (“mi viejo me prestó el auto!”). Un Dodge 1500 celeste. Salí con mi noviecita, pizza y cerveza  de lata en los bosques de Palermo. Franela deseada, pero rápida, volvimos muy temprano. El coche, ella y yo. Mi viejo me prestó una sola vez el coche para salir. Ese día. Pero yo volví temprano. Tenía la minita, tenía 18 años, tenía *el coche*. Pero volví muy temprano. El viejo sabía que yo iba a volver temprano. River jugaba la final de la Intercontinental en Japón, contra el Steaua de Bucarest. No existía mujer más auto en el mundo que pudieran contra ver, por primera vez en la historia, disputar el partido más codiciado por aquel entonces. El inolvidable Antonio Alzamendi, nos dió la gloria. Y ahí sentí que había sido la mejor noche de mi vida. Ahí disfruté la cerveza, la franela y el auto, el auto! que ya descansaba en el garaje.

Hoy, no sé que habrá sido de la vida de Cristina. No sé que será de ese Dodge celeste. Pero lo que sí sé, es que un equipo de indignos juega con la camiseta de River, y por primera vez en la historia, nos dejaron últimos. A nosotros, a los campeones más campeones de toda la historia. Esos holgazanes, inútiles, peseteros y aprovechadores; llevaron a la historia de River (el River de mi abuelo, de mi viejo y de mis hijos) a ser  los últimos, los coleros, los de ajoba. Y cobraron FORTUNAS para ese resultado vergonzoso. Porqué vergonzoso? De hecho puede pasar, es un deporte y hay que ser buen perdedor.

Desde ya, pero sin haber transpirado, sin haber admitido errores, sin haber dejado nada en la cancha, echándole la culpa(?) a la gente, a los referís, al estado de las canchas, al destino y a la tía Paca. Sin saberse HOMBRE de verdad, y admiitir que se jugó como el orto, que no se tienen los huevos bien puestos, que se arrugó cuando más hombría se necesitaba (boca, casla, etc), que lo único que les importa es el dinero y un pase a Europa. Sin esas manifestaciones de cruda honradez, no lograremos nunca nada.

Toda esta hipocresía liderada por el peor presidente de la historia, José María Aguilar, que destruyó una gloria centenaria y señera, llevando a nuestro club a una decadencia moral, administrativa y ahora, deportiva.

JMA, no te olvidaré, sos la cruz de este River. Da la cara, ese mármol que tenés como rostro.  Pedí perdón a todos, los que de verdad, queremos a River y lo llevamos en la piel. Y que la historia te juzgue, vergüenza eterna para tu despreciable persona.

Simplemente disfrutar

Posted in River Plate, yo on 22 abril 2008 by riverplatense

Viendo a los chicos jugar al fútbol en el club. Marquitos anda bien al arco y el Enzo es el más chiquito de todos, y les encanta, y me muero de la emoción

Los chicos haciendo fútbol

El que no salta no va a Japón…

Posted in actualidad, escritos, River Plate on 16 diciembre 2007 by riverplatense

Estoy escribiendo este post antes de la final de la copa del mundo de clubes. Que ahora dicen todos que es el torneo más importante del mundo, pero nadie sabe, por ejemplo, quienes fueron los campeones anteriores. Yo sí creo que tiene una gran importancia, y mi deseo que River Plate sea el primer campeón de nacionalidad argentina, está corriendo un grave peligro de desvanecerse, encima en manos del adversario.
Como una cruel venganza de la justicia, tan ausente en otros ámbitos de la vida, el hincha de River carga sobre sus espaldas un terrible castigo por tener dirigentes corruptos e inescrupulosos. Un presidente que habla como los dioses y gobierna como los demonios. Haciendo negocios de color negro oscuro sin ponerse para nada colorado. Así es que a modo de vómito catártico, haré una pequeña reseña de lo que la era JMA ha aportado a la riquísima historia del Club Atlético River Plate:
* Equipos paupérrimos con jugadores sin alma: Ponerse el Manto Sagrado no es para cualquiera. Jugadores que han sido ídolos en equipos de menor importancia, al cruzarse la Banda Roja sobre el pecho, cual Sansón luego de la rapada a traición, no pueden ni siquiera llevar una pelota sin que se les escape, los ejemplos obvios de Batistuta, Sand, etc salen a chorros. Gracias a la era del Pelícano, podremos contar a nuestros nietos que vimos deambular por el verde césped a jugadores de la talla de Coti Fernández, Oberman, Patiño, Rosales, Lussenhoff, Villagra, Abán, Abelairas, San Martín, Leyenda, Diogo, Rivas, Gallardo, Ruben, Ponzio, Zárate, Jersson Gonzalez, Máximo Lucas, Zapata, etc llevándose literalmente millones de dólares de River Plate sin haber siquiera transpirado como corresponde la gloriosa camiseta de Labruna, Alonso o el Enzo.
* Técnicos que no comprenden el sentir del hincha y toman decisiones insólitas como Pellegrini y DAP, con el agravante que al primero el presidente lo trajo luego de echar al reciente campeón Ramón Díaz, según sus palabras para dar “un cambio de aire”, vaya si lo logró.
* El nombre de River Plate mezclado en cosas más que turbias, como pases de jugadores al Locarno de Suiza para luego fichar en el Real Madrid sin siquiera estar un minuto en la entidad lusitana (Higuaín) o un jugador que es vendido a México y a los dos días volverse porque la esposa “no se adapta a la altura” y no bien bajar del avión en Ezeiza firmar para un club de Portugal que le ofrecía más dinero (Farías), jugadores que van a Europa con pasaporte comunitario y luego volver porque la documentación es trucha (Carrizo), y un largo etcétera de irregularidades en las que se ha manchado la Banda Roja.
* Resultados deportivos vergonzosos. Una cosa es perder como resultado lógico de un juego, y otra es salir a pasar vergüenza por los campos de juego, sin respeto por la centenaria historia Riverplatense. Se perdió con Olimpo, Tigre, Chicago, Arsenal, Banfield, San Martín de San Juan, Argentinos Jrs, Colón, Caracas de Venezuela, Libertad de Paraguay, etc. Muchos de esos partidos fueron en instancias decisivas, incluso varios por goleada y resultaron históricos para los rivales, por ejemplo los venezolanos y Colón jamás habían ganado en en Monumental.
* Obras abandonadas y el club convertido en un páramo, como una losa con un cartel que dice “Museo”, un estadio despintado y sucio. Butacas partidas, una tablero con la pantalla a medio terminar, césped inexistente. Encima ese escenario mítico convertido, sin respeto alguno, en una pista de baile para recaudar dinero que luego se malgastará irremediablemente.
* Chanchadas propias de otros que ahora las tenemos en casa. Jugadores de medio pelo que echan técnicos, barras que son dueños del club y no permiten que se cante en contra del oficialismo, policías por todos lados para proteger a los dirigentes, ejercicios anuales para nada claros, defícit millonario, deudas impagas, mentiras y engaños al hincha, salir más en la sección de policiales que en la deportiva de los diarios, un club que parece muerto, tiroteos en las parrillas, el basquet cerrado por no invertir poco dinero, el cub ya no es la casa de todos nosotros donde pasábamos los días enteros en familia, donde disfrutábamos de una institución a la que históricamente le preocupó la formación de la gente.
Todo eso se lleva y se soporta con dolor. Respetando a rajatabla la vocación democrática y las instituciones, pero sin dejar que los diabólicos de turno conviertan en un aquelarre al Club Atlético River Plate. Cuidando que no pase lo de Eduardo López en Newell’s o lo de Macri en el adversario, donde las elecciones son cosas que no suceden jamás, y mucho menos lo de Blanquiceleste S.A.
Vamos River, sos demasiado grande para soportar esta lacra, aún herido, golpeado y tirado en el piso, te siguen chupando la sangre y seguís alimentando a los vampiros de turno. Seguís dando huevos de oro para los inescrupulosos que se hacen ricos sabiendo que la enorme historia Riverplatense los condenará.
Por supuesto que me gustaría estar hoy en Japón. No quito el mérito como hacen los mediocres que nunca pisan una cancha y luego cuando ganan te vienen a cargar. Me duele y sufro por River Plate. Jamás me pondré la camiseta de otro para perjudicar a un tercero. No soy hincha del Milan, ni lo seré jamás. No como otros que ví con la camiseta de la Juventus cuando perdimos una final. Como decía mi viejo al preguntarle quién quería que gane mientras mirábamos un partido X, me decía “Que pierdan los dos”
Todo esto lo escribo con mucha bronca y dolor. Más allá de las elucubraciones racionales (en las que estoy totalmente de acuerdo), según las cuales no puedo ponerme mal por un juego. Pero parece que mi alma no lo ve así.