Archive for the via libre Category

Bandidos rurales…. y urbanos también!

Posted in actualidad, artículos, comunidad, via libre with tags , , , on 6 febrero 2009 by riverplatense
Terminemos con la hipocresia

Terminemos con la hipocresía - Sacate la careta León...

* Por Federico Heinz – Para Fundación Vía Libre

Si hay algo que no se puede negar de los maximalistas del derecho de
autor, es que son perseverantes.

Hace poco más de un año, cuando un grupo de una “unión de músicos
independientes
” se acercó al diputado Claudio Morgado (Frente para
la Victoria) con una propuesta de ley que incluía la recaudación de un
Canon Digital”, la reacción en contra fue tan clara que
inmediatamente (y sin siquiera avisarle a Morgado, que había puesto la
cara por ellos) eliminaron ese elemento de la propuesta.

Pero oponerse a este tipo de iniciativas tiene mucho en común con luchar
contra zombies: no importa cuantas veces uno las mate, siguen avanzando.

Viendo que las tratativas con un legislador “del palo mediático”
salieron mal, esta vez buscaron uno que tuviera una trayectoria conocida
de apoyo a las políticas corporativas, y lo encontraron en el Senador
Nacional Daniel Filmus (también del Frente para la Victoria). A la
hora de encontrar alguien que no dude en impulsar intereses comerciales
en detrimento de la ciudadanía, ¿quién mejor que una persona que, cuando
Ministro de Educación, firmó contratos confidenciales con Microsoft
para poner en sus manos la educación informática de nuestros niños?

Así, esta vez fueron los mismos “dueños de la cultura” los que se
reunieron con el senador Filmus: la Sociedad Argentina de Autores y
Compositores (SADAIC), la Sociedad Argentina de Gestión de Actores
Intérpretes (SAGAI), la Sociedad General de Autores de la Argentina
(ARGENTORES), la Asociación Argentina de Intérpretes (AADI) y la Cámara
Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF).
Seguramente apelando al cholulismo del que viene haciendo gala la cúpula
del gobierno, fueron representados por un grupo de famosos que incluía a
Atilio Sampone, Jorge Marrale, Pepe Soriano, León Gieco y Tito Cossa.

La idea detrás del proyecto es simple: como la tecnología digital puede
usarse para confeccionar copias de obras de las que estas organizaciones
se sienten más dueñas que los propios autores(recordemos por ejemplo
aquella vez que SADAIC se presentó a cobrar los derechos de autor por el
uso de música compuesta por Pino Solanas en una película del mismo Pino
Solanas, y que pretenden cobrar aunque los derechos de autor de la obra
hayan expirado, o el autor mismo haya renunciado explícitamente a cobrar
por ellos), ahora pretenden que el gobierno les autorice a cobrar un
cierto porcentaje del precio del equipamiento e insumos informáticos (de
computadoras, discos fijos, impresoras, reproductores de audio, cámaras
digitales y teléfonos celulares a cartuchos de toner, CD-ROMs y memorias
flash) para “compensar las pérdidas” producidas por el criminal
comportamiento de personas que filman a su hijo tocando “Sólo le Pido a
Dios” sin pagar por ello.

Quizás el aspecto más desagradable de este episodio sea ver a “artistas
comprometidos” como León Gieco pidiendo al gobierno que recurra a la
coerción estatal para sacarle dinero a la gente con tal de que no se
seque la canilla de dinero de temas que escribió hace veinte años. A
esta hipocresía se agrega el cinismo de hacerlo “en nombre de los
artistas”: con esta medida, no sólo se encarece obtener copias de obras
del mismo Gieco, sino también de bandas nuevas, que *deliberadamente*
alientan la copia de sus temas, con el fin de obtener promoción. Gieco y
sus amigos están acostumbrados a cobrar una tajada de toda fiesta que se
celebre en el país, independientemente de si su música suena en ella o
no. ¿Es sorprendente que ahora quieran cobrar una tajada del negocio de
las computadoras y los celulares?

Según el propio sitio web del senador Filmus, el proyecto sería
presentado en marzo, habiendo sido redactado con la participación de las
gestoras colectivas, pero sin *ninguna* participación de organizaciones
de defensa de los derechos del consumidor y del ciudadano.

Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente,
si un traidor puede más que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

* León Gieco, probablemente hablando de León Gieco

Según OMPI, sin patentes no hay tecnología

Posted in actualidad, ompi, via libre on 25 abril 2008 by riverplatense

Como todos los años desde el 2000, la OMPI nos invita a festejar, este
26 de abril, el Día Mundial de la Propiedad Intelectual. En este día,
organizaciones afines a la OMPI están invitadas a organizar eventos y
acciones mediáticas que contribuyan a los objetivos de la celebración:

* dar a conocer la incidencia de las patentes, el derecho de
autor, las marcas y los diseños en nuestra vida cotidiana;
* ayudar a entender por qué la protección de los derechos de
P.I. permite impulsar la creatividad y la innovación;
* celebrar el espíritu creativo y la contribución de los
creadores y los innovadores al desarrollo de todas las sociedades;
* instar al respeto de los derechos de P.I. ajenos.

A estos fines, el director de la OMPI, Kamil Idris, ofrece un mensaje
destinado a ilustrar estos objetivos. Lamentablemente, ni el Sr. Idris
ni la organización que dirige se caracterizan por su mesura: de la misma
manera que OMPI insiste en reclamar monopolios cada vez más extensos en
duración y alcances para las patentes, los derechos de autor y otros
regímenes, el mensaje de este año exagera al punto de atribuirle a éstos
la responsabilidad indiscutida por el bienestar de la humanidad. Quizás
lo más involuntariamente gracioso del texto es que contradice los mismos
objetivos enunciados para el evento.

La misiva de este año está dedicada a celebrar el ingenio humano, que
nos ha provisto de incontadas maravillas que mejoran nuestra vida, y
menciona como ejemplos a la imprenta, a los aviones y a Internet, y
establece la conexión con los “derechos de propiedad intelectual”
afirmando que sin ellos “no se hubieran podido desarrollar tecnologías
para combatir los problemas que afectan a todo el mundo”.[*]

Si analizamos la lista de maravillas de la tecnología mencionadas en el
mensaje, sin embargo, notaremos que cada uno de ellos muestra que las
patentes no sólo no son imprescindibles para el avance de la técnica,
sino que puede ser perjudicial al mismo. La imprenta, por ejemplo, fue
perfeccionada por Gutenberg en 1440, cuando las patentes en su forma
moderna recién comenzaron a aparecer en Venecia mucho más tarde, en
1474. No sólo Gutenberg contradice la idea de que sin patentes no
tendríamos imprentas: en realidad, en China la imprenta de tipos móviles
ya había sido inventada más de cuatrocientos años antes, y tampoco en
ese caso hubo patentes involucradas.

El caso de los aviones es particularmente interesante, porque muestra
cómo las patentes pueden ser dañinas para el avance del arte. Cuando los
hermanos Wright lograron el primer vuelo controlado, obtuvieron una
patente sobre el uso de superficies móviles para controlar el vuelo de
una aeronave. En EEUU consiguieron defender vigorosamente esta patente,
lo que les permitió controlar el desarrollo de la aviación ya que los
convertía, a todos los efectos prácticos, en los únicos que podían
construir aeronaves. Mientras tanto, las cortes de Europa prestaron poca
atención a la patente de los hermanos Wright, lo que permitió que la
aviación en Europa avanzara mucho más rápido que en EEUU. La situación
se volvió tan insostenible que, con el estallido de la Primera Guerra
Mundial, el gobierno de EEUU debió forzar a los hermanos Wright a
compartir su patente con otros productores de aviones, para no seguir
perdiendo terreno en su desarrollo.

Contra lo que muchos pueden pensar, Internet no fue la primera candidata
para cumplir la función de conectar las computadoras del mundo. Antes de
ella hubo muchas redes, construidas por grandes empresas, y cada una con
sus méritos y desventajas relativas respecto de Internet. Pero lo que
diferenció a Internet de las demás, y lo que le permitió convertirse en
la Red de Redes, fue precisamente el hecho de que renunció a toda
pretensión de “propiedad intelectual”: para todas las demás redes, era
necesario obtener licencias de sus “dueños” si uno quería construir una
computadora capaz de conectarse a ella, o si quería ofrecer un servicio
a través de ella. Los diseñadores de Internet, por el contrario, tomaron
la decisión consciente de evitar todo tipo de restricción. Es gracias a
esta apertura deliberada que hoy Internet domina el mercado y es la cuna
de innovación que conocemos, mientras que las demás redes han caído en
el olvido.

Nada de esto implica que las patentes sean innecesarias en todos los
casos, pero la exageración en la que una vez más cae la OMPI aporta poco
al objetivo de “dar a conocer la incidencia de las patentes, el derecho
de autor, las marcas y los diseños en nuestra vida cotidiana y ayudar a
entender por qué la protección de los derechos de P.I. permite impulsar
la creatividad y la innovación;”, asignarle a las patentes el mérito por
la existencia de tecnologías que nada le deben parece ir en contra de la
idea de “instar al respeto de los derechos de P.I. ajenos“.

Lo que es peor, reducir el impulso inventivo de las personas a la mera
persecución de un beneficio económico, dejando de lado la pasión y la
creatividad como motores esenciales de la naturaleza humana, es una
manera muy poco efectiva de “celebrar el espíritu creativo y la
contribución de los creadores y los innovadores al desarrollo de todas
las sociedades”.

———————–
[*] Debemos entender que por “propiedad intelectual” el Sr. Idris
entiende, en este caso, el derecho de patentes, ya que es el único que
se aplica a las invenciones. La aclaración es necesaria porque en
Argentina, “propiedad intelectual” se refiere exclusivamente al derecho
de autor, que no está relacionado con invenciones sino con expresiones
originales, mientras que las patentes están enmarcadas en la “propiedad
industrial”.
———————–

Copyright 2008 Fundación Vía Libre
La reproducción y distribución literal de este artículo completo o
alguna de sus partes están permitidas, sin regalías y en cualquier
medio, siempre y cuando se preserve este aviso. ¡La redistribución es
bienvenida!
————————